Las versiones anteriores de Un Curso de Milagros y cómo se editó
por Robert Perry
Este artículo de Robert Perry, del Circle of Atonement, cuenta cómo el dictado que Helen Schucman anotó en sus cuadernos llegó a convertirse en el libro publicado, y qué se perdió por el camino. Si buscas antes un resumen de quién escribió Un Curso de Milagros, lo tienes en nuestra página sobre el Curso. Y si te preguntas qué edición traducimos en el Círculo Reparador y por qué, te lo contamos en la página de la Edición Completa y Anotada, la que nació precisamente del problema que plantea este artículo.
Antes, la vida de los estudiantes de Un Curso de Milagros era más sencilla que hoy. Teníamos una sola versión de nuestro libro venerado, y sabíamos que esa versión era casi exactamente tal como la había oído su escriba, Helen Schucman, directamente de Jesús. Ella misma dio esa impresión en el prefacio del Curso:
Solo se han hecho unos pocos cambios menores. Se han insertado títulos de capítulos y subtítulos en el Texto, y se han omitido algunas de las referencias más personales que aparecían al principio. Por lo demás, el material no ha cambiado sustancialmente.1
Y entonces todo cambió. En enero de 2000 se difundió por internet una versión anterior del Curso, la llamada versión Hugh Lynn Cayce. Ese mismo año, más tarde, apareció también en internet una versión todavía anterior, el llamado Urtext. Las dos mostraban que el Curso tal como lo conocíamos había pasado por un proceso de edición mucho más amplio de lo que nadie sospechaba.
Si antes nos consolaba saber que nuestra escritura sagrada, a diferencia de tantas otras, estaba libre de influencia humana, ahora empezamos a preguntarnos cuánto del Curso habían alterado sus editores humanos. Nos preguntamos también cuál era la versión «verdadera». De hecho, la versión Hugh Lynn Cayce se publicó enseguida con el título más bien provocador de Jesus’ Course in Miracles («El curso de milagros de Jesús»), y con la misma rapidez dejó de estar disponible por una orden judicial.
Este artículo intenta responder, hasta donde hoy se sabe, a estas preguntas: ¿cuáles son las versiones anteriores? ¿En qué se diferencian del Curso publicado? ¿Cuál fue el proceso de edición por el que llegaron a ser el Curso publicado? Por último, sacaré conclusiones sobre la calidad de la edición y haré algunas recomendaciones sobre cómo seguir adelante.
Las versiones
Los cuadernos de taquigrafía
La primerísima versión de Un Curso de Milagros, por así decirlo, fueron los cuadernos de taquigrafía de Helen. Ahí anotaba su dictado interior con su propio estilo de taquigrafía. Prácticamente todo lo que Helen oyó quedó anotado en esos cuadernos, aunque unos pocos fragmentos del dictado (seis, según mi cuenta) se los dictó directamente a Bill sin escribirlos.
Después, Helen le dictaba las notas a Bill Thetford, que las mecanografiaba. En realidad, aquí es donde tuvo lugar la primera edición, porque Helen no le leía a Bill todo lo que había anotado. Sentía que parte del material era solo para ella. «Cuando Helen se lo dictó a Bill, le dictó básicamente todo lo que había anotado, con algunas excepciones muy, muy personales: material personal».2
Los cuadernos de taquigrafía siguen guardados bajo llave, así que no sabemos realmente qué contienen que Helen decidió no dictar. Pero parte de ese material está incluido en Ausencia de felicidad. Ahí tenemos unas 6000 palabras de Jesús (unas quince páginas) que no aparecen en ninguna de las versiones posteriores del Curso. ¿Cómo es ese material?
Buena parte, como dice Ken Wapnick, es efectivamente personal para Helen. Por ejemplo: «Ciertamente, la forma en que se te transmite el Curso es bastante inusitada, pero como dice Bill tú no eres la mujer norteamericana promedio».3 Sin embargo, una cantidad sorprendente de ese material parece adecuada para el Curso, y quizá incluso destinada a él. Fíjate, por ejemplo, en esto:
Recuerda que un milagro es una chispa de Vida. Refulge a través de las tinieblas y trae la luz. Debes comenzar a olvidar y a recordar.
Este es un punto privado, sólo para ti. No es parte del curso. Un milagro es amor—tú siempre querías regalos, y un paquete cerrado era intolerable. Por favor, este, ábrelo.4
Fíjate en cómo cambia el tono del primer párrafo, que suena como si pudiera venir directamente del Curso, al segundo, que está claramente dirigido a Helen. Además, el segundo párrafo dice abiertamente que no es parte del Curso, lo que parece implicar que el primero sí lo era. En los cuadernos de taquigrafía hay enterradas otras explicaciones que parecen adecuadas para el Curso, entre ellas:
- Instrucciones para confiarle a Jesús los pequeños detalles de cada día, de modo que él pueda ahorrarnos tiempo para cosas más importantes.
- Una definición de la Reparación.
- Dos hermosas oraciones que se le dieron a Bill pero que sirven para todos los estudiantes del Curso.
- Una explicación de cómo encaja la reencarnación en el sistema de pensamiento del Curso (que se parece asombrosamente a la explicación posterior sobre la reencarnación del Manual para el maestro).
Creo que las decisiones de Helen sobre qué no dictarle a Bill no pueden considerarse infalibles. Así que es muy posible que haya material que nunca salió de sus cuadernos de taquigrafía y que debería haber llegado al Curso publicado.
El Urtext
Lo que Bill mecanografió a partir de los cuadernos de taquigrafía de Helen acabó llamándose, entre ellos, el Urtext. La palabra urtext significa «texto original» y se usa a menudo para referirse al manuscrito original de una partitura o de una obra literaria. El Urtext se diferencia del Curso publicado en varios aspectos importantes:
- Es continuo, sin divisiones en secciones ni en capítulos en el Texto (aunque el Libro de ejercicios y el Manual tienen las mismas divisiones que hoy).
- Las mayúsculas, la puntuación y la división en párrafos están sin pulir.
- El hilo del pensamiento en las primeras partes es muy entrecortado. El material es mucho más un diálogo entre Helen y Jesús que el monólogo del Curso posterior. Jesús les habla a menudo muy personalmente a Helen y a Bill. Helen interviene con frecuencia y Jesús le responde. A veces Jesús interviene y corrige algo que Helen anotó, diciéndole que lo había oído mal.
- Las primeras partes son mucho más concretas y prácticas que el Curso posterior. Esa concreción entra sobre todo en dos categorías. Primero, el material personal: Jesús habla de la vida personal de Helen y Bill, de sus relaciones, de su trato mutuo y de sus cuestiones de crecimiento. Segundo, el material profesional: Jesús habla de la formación de Helen y Bill en psicología y explica cómo se relaciona el Curso con Freud, Jung, Rank y otros. Se ha quitado la mayor parte del material personal y del profesional.
- El lenguaje de las primeras partes es más informal y menos elegante que en el Curso publicado. Esas primeras partes se han editado prácticamente línea por línea para hacer el lenguaje más formal.
Las diferencias importantes entre el Urtext y el Curso publicado se encuentran casi exclusivamente en los primeros cuatro a nueve capítulos del Texto. Digo «cuatro a nueve» porque la cantidad de edición va disminuyendo poco a poco. En los cuatro primeros capítulos se han suprimido unas 30.000 palabras (el equivalente a 75 páginas). La cantidad de material suprimido disminuye hasta que, en el capítulo 9, solo se quitan unas 200 palabras. En el capítulo 10 se quitan solo unas doce.
El Urtext necesita edición, sin duda, y Jesús les indicó a Helen y a Bill que lo editaran. Más adelante veremos las instrucciones que les dio.
La versión Hugh Lynn Cayce
La Hugh Lynn Cayce es la edición que hicieron Helen y Bill del Urtext (que Helen, entretanto, había vuelto a mecanografiar una vez). Fue su intento de convertir el Urtext, muy tosco, en un manuscrito limpio y legible.
Esta versión lleva el nombre de Hugh Lynn Cayce, hijo del famoso vidente Edgar Cayce. Hugh Lynn había apoyado mucho a Helen durante toda la escritura del Curso, así que en 1972 ella y Bill le enviaron una copia del manuscrito terminado. La llamaron la versión Hugh Lynn, y se ha popularizado como la Hugh Lynn Cayce o HLC. La HLC ocupa un terreno intermedio entre el Urtext y el Curso publicado:
- Se han insertado divisiones en capítulos y secciones en el Texto (aunque no siempre las mismas que encontramos en el Curso publicado).
- Las mayúsculas, la puntuación y la división en párrafos se han limpiado algo. Se ha reducido la cantidad de cursivas, para no dar la impresión de que el autor está gritando.
- Se ha quitado la mayor parte del material personal y profesional, unos dos tercios de lo que se quita en el Curso publicado. Se han suprimido las referencias a Helen y a Bill, de modo que el material se lee como si estuviera dirigido al lector.
- El hilo del pensamiento en las primeras partes se ha suavizado considerablemente, aunque no del todo. Para ello se ha sacado una buena cantidad de material (unas mil palabras) de su contexto original y se ha colocado en otro lugar.
- Hay una edición considerable línea por línea en las primeras partes (más o menos la mitad que en el Curso publicado). Consiste en pequeños cambios de redacción que rara vez afectan al significado. Por ejemplo:5
| Urtext | Hugh Lynn Cayce |
|---|---|
|
La razón por la que es necesario un cimiento sólido en este punto es la muy probable confusión entre «temeroso» y «reverencial», que la mayoría de la gente comete. |
La razón por la que es necesario un cimiento sólido es la confusión entre miedo y reverencia a la que ya nos hemos referido, y que tanta gente tiene. |
Se ha cambiado casi la mitad de las palabras de la oración original y, al mismo tiempo, no se ha alterado el significado. Pero los editores han insertado por su cuenta la frase «a la que ya nos hemos referido», y eso es un problema, porque no ha habido ninguna referencia reconocible a la confusión entre miedo y reverencia.
Al parecer, Bill estuvo a cargo de esta edición (por eso algunos la han llamado la versión Thetford), un papel que Jesús le asignó al principio del dictado.6 Hablando de un fragmento de dictado personal, Jesús dijo:
Pregúntale [a Bill] más tarde si esto debe incluirse en la parte escrita del curso o si debes guardar estas notas aparte. Él está a cargo de estas decisiones.
Más tarde, Helen escribió sobre el proceso de editar el Urtext para convertirlo en la HLC:
Adopté la actitud de un editor cuya función es considerar solo la forma y desentenderse del contenido en la medida de lo posible... Bill se oponía tajantemente a cualquier cambio, salvo suprimir las referencias iniciales demasiado personales y corregir verdaderos errores de mecanografía... Yo quería cambiar prácticamente todo, pero sabía que Bill tenía razón. Los cambios que hacía resultaban siempre equivocados a la larga, y había que deshacerlos... [El material] sabía lo que hacía, y era mucho mejor dejarlo exactamente como estaba.
Este párrafo me sugiere dos observaciones. La primera, que probablemente se eligió a Bill como editor porque Helen «quería cambiar prácticamente todo». La segunda, que Helen se quedó corta al describir el grado real de cambio, que, como puedes ver, fue mucho mayor que limitarse a «suprimir las referencias iniciales demasiado personales y corregir verdaderos errores de mecanografía».
El Curso publicado
En 1973 Helen le enseñó el Curso a Ken Wapnick. Durante su segunda lectura del Texto, según cuenta:
Les comenté a Helen y a Bill que pensaba que el manuscrito necesitaba alguna edición adicional. Algo del material personal y profesional todavía estaba presente, y parecía inadecuado para una edición publicada. Los primeros cuatro capítulos no sonaban bien en absoluto, en gran medida debido a que el material personal eliminado dejó brechas en el texto restante, y por consiguiente requería unas adiciones menores de palabras para suavizar la transición. Además, algunas de las divisiones en el material me parecían arbitrarias, y muchos de los títulos de las secciones y de los capítulos no coincidían con el material. [...] Finalmente, la división en párrafos, la puntuación y el uso de las letras mayúsculas no sólo eran idiosincráticos, sino notablemente incongruentes.
Helen y Bill estuvieron de acuerdo en que necesitaba una revisión final. Puesto que a Bill le faltaba la paciencia y la atención a los detalles que se necesitaba para una tarea así, decidimos que Helen y yo lo revisaríamos juntos [...]. Anteriormente cité la aseveración de Helen de que ella había llegado a considerar a Un curso de milagros como la obra de su vida, y abordó el proyecto de edición con verdadero empeño. Ella y yo revisamos cada palabra meticulosamente para asegurarnos de que el manuscrito final estuviese correcto.7
Cuando Helen y Ken terminaron, habían ido tan lejos más allá de la HLC como la HLC había ido más allá del Urtext:
- A veces se han cambiado las divisiones en capítulos y secciones, junto con sus títulos.
- Se han pulido la división en párrafos, la puntuación y las mayúsculas. Se ha vuelto a reducir la cantidad de cursivas.
- Se ha quitado más material personal y profesional (la mitad más de lo que se había quitado en la HLC), con lo que en total se han suprimido unas 35.000 palabras del Urtext. Es el equivalente a los cinco primeros capítulos del Texto actual.
- Se ha reordenado mucho más material. Más de 6000 palabras se han sacado de su contexto original (frente a 1000 en la HLC).
- Se ha hecho más edición línea por línea, tanta o más que en la HLC.
De esta edición salió el Curso publicado. Se imprimió por primera vez en 1975, en lo que hoy se llama la edición Criswell (la que hace poco quedó libre de derechos de autor), y luego se publicó en 1976 como la primera edición. Entre esas dos impresiones se añadió la Clarificación de términos, que se puso por escrito en otoño de 1975.
La segunda edición
En 1992, la Fundación para la Paz Interior publicó la segunda edición. En un folleto titulado «Fe de erratas de la segunda edición de Un Curso de Milagros», Ken Wapnick resume el proceso que llevó a ella. Explica que el manuscrito del Curso, en su evolución, había pasado por varias reescrituras a máquina antes de imprimirse por fin. Helen misma había vuelto a mecanografiar el Texto dos veces (la segunda de ellas es la HLC) y «ninguna de estas reescrituras se corrigió nunca». Después, la edición del Texto que hicieron Helen y Ken se volvió a mecanografiar dos veces antes de imprimirse, y esas reescrituras «tampoco se corrigieron adecuadamente». Y continúa:
Como resultado de este largo proceso de reescrituras, parte del material se omitió sin querer. Además, pasaron inadvertidas bastantes erratas. Así, cuando se emprendió la segunda edición de Un Curso de Milagros... pareció un momento apropiado para insertar el material suprimido y corregir todos los errores anteriores. Para asegurar que esta segunda edición estuviera lo más libre posible de errores, se cotejaron los tres libros de la primera edición de Un Curso de Milagros con el urtext que Bill había mecanografiado en su día a partir de las notas de Helen. Se consultaron todas las reescrituras, así como los cuadernos de taquigrafía originales de Helen, para rastrear los errores y omisiones que se encontraron.
Así pues, la segunda edición contiene 97 oraciones y 6 párrafos completos que se habían caído sin querer por el camino. La segunda edición contiene además un sistema de numeración de secciones, párrafos y oraciones que no tenía la primera.
La segunda edición contiene también unos 175 cambios destinados a eliminar el «you» en plural, de modo que «you» pasa a menudo a ser «tú y tu hermano». Con ello se quería completar el proceso de que el Curso se dirigiera al lector individual en lugar de a Helen y a Bill. Pero esos 175 cambios se dan casi todos en las explicaciones del Texto sobre la relación santa, que hablan de dos personas que se unen mutuamente y se ayudan la una a la otra. Por desgracia, muchos de esos cambios (hace años conté unos treinta) eliminan ese sentido de reciprocidad y así alteran el significado.8 Por ejemplo:
| Primera edición | Segunda edición |
|---|---|
| Y se ayudarán el uno al otro a superar los errores liberándose mutuamente, con alegría, de la creencia en el pecado. (Texto, p. 378) | Y lo ayudarás a superar los errores liberándolo con alegría de la creencia en el pecado. (FIP T-19.III.9:6) |
| Pero primero, alcen la mirada y mírense el uno al otro con la inocencia nacida del perdón completo de las ilusiones del otro. (Texto, p. 393) | Pero primero, alza la mirada y mira a tu hermano con la inocencia nacida del perdón completo de sus ilusiones. (FIP T-19.IV(D).8:7) |
La edición
Las instrucciones de edición que recibieron Helen y Bill
Como dije, Jesús les dio a Helen y a Bill instrucciones para editar el Curso. Un estudio atento de esas instrucciones revela dos tipos de cambios que les dijo que hicieran:
- Quitar el material destinado solo a ustedes (Helen y Bill).
Antes vimos a Jesús decirle a Helen: «Este es un punto privado, sólo para ti. No es parte del curso». Vimos también que puso a Bill a cargo de lo que «debe incluirse en la parte escrita del curso», lo que implica que había zonas grises que exigían un juicio. En otro lugar, Jesús dijo: «Nada que se refiera a una relación específica pertenece a las notas». Pero ¿por qué quitar esos puntos privados del Curso? La respuesta es sencilla: porque solo tenían valor para Helen y Bill, no para el lector en general. Este principio importante se menciona en un par de lugares. En una ocasión, Jesús le dice a Helen que está tomando «notas mucho más personales de lo usual» y que esas notas no producen «la cualidad más generalizable hacia la cual se encamina este curso»,9 es decir, generalizable a los demás. En otra ocasión ella anotó una experiencia muy personal, pero en ese caso él le dijo: «Lo que escribiste puede serle útil a otros obradores de milagros además de ti».10 Así que el principio era muy sencillo: si lo que escribes es tan personal que no puede beneficiar a otros, quítalo.
- Corregir los errores de escriba.
En las primeras semanas del dictado, Jesús le decía a menudo a Helen que lo había oído mal, y entonces corregía lo que ella había escrito, a veces más de una vez, como vemos aquí:
- Los milagros son una necesidad industrial. La industria depende de la cooperación, y la cooperación depende de los milagros...
Corrección: Y no pierdas de vista el énfasis en la cooperación, lo de no singular. Ese punto sobre «necesidad industrial» debe decir «corporativa», al referirse al cuerpo de Cristo, lo cual es una forma de referirse a la Iglesia. Pero la Iglesia de Dios es sólo la suma de las almas que Él creó, la cual es el cuerpo corporativo de Cristo. Corrige para que diga: «Un milagro hace que las almas sean una en Dios». Deja la siguiente parte acerca de la cooperación, no obstante.11
Nueva corrección: «Dios» debe decir «Cristo». El Padre y el Hijo no son idénticos, pero sí puedes decir «de tal Padre, tal Hijo».
Este principio se extiende con toda naturalidad a lo que Helen anotó al principio y que choca claramente con el mensaje del Curso posterior. Por ejemplo, el Urtext dice: «El Espíritu Santo es el Portador de las Revelaciones, no de los milagros». En cambio, el Curso posterior describe sistemáticamente al Espíritu Santo como «Aquel que trae todos los milagros» (L-106.7:2). Por eso la afirmación de que el Espíritu Santo no trae los milagros se suprimió, con toda razón, en la HLC. Varios capítulos más adelante, Jesús le dijo a Helen que su capacidad de oírlo había mejorado de forma espectacular,12 y a partir de entonces esa clase de incoherencias fue desapareciendo poco a poco.
Vistas las instrucciones de edición, veamos ahora qué hicieron de hecho los editores.
La supresión de material
Se ha quitado una cantidad enorme de material de las notas que Helen anotó originalmente. Sabemos que al menos 6000 palabras nunca salieron de sus cuadernos, y puede que fueran muchas más. Y hay otras 35.000 palabras que nunca pasaron del Urtext al Curso publicado. ¿Qué se quitó?
Material personal
Como dije, se quitó del Urtext el material personal que comentaba la vida personal de Helen y Bill, sus situaciones, sus relaciones y sus cuestiones de crecimiento. Es un material fascinante y merece estudiarse por sí mismo, aunque buena parte solo le concierne al lector de manera indirecta... pero no todo. Una parte se ha editado ligeramente y se ha incluido en el Curso publicado. Por ejemplo, la sección «El profesor devoto» (T-4.II)13 estaba dirigida originalmente a Bill, para ayudarlo con una clase de psicopatología que tenía que dar. En mi opinión, hay mucho más material personal que se podría haber editado de la misma manera para incluirlo en el Curso.
Material psicológico
Se quitó también muchísimo material psicológico. Ken Wapnick habla de ello:
Este material personal incluía también muchas referencias a psicólogos y a diversas cuestiones y temas psicológicos, que tampoco estaban destinados al público, sino a ayudar a Helen y a Bill a tender un puente entre su comprensión psicológica y la del Curso.
Este material psicológico es fascinante. Habla de varios psicólogos, como Freud, Jung, Rank y los neofreudianos. Trata de la terapia, la estadística, el conductismo, la jerarquía de necesidades, las defensas, la energía psíquica, el retraso mental, el complejo de Edipo y la fijación. Destacan dos temas recurrentes. El primero, varias explicaciones extensas sobre Freud, que señalan los puntos fuertes y débiles de su sistema y, a veces, de su carácter. El segundo, una presentación continua (a lo largo de los cuatro primeros capítulos) de los niveles de la mente. En este modelo, la mente consciente está entre el supraconsciente (el conocimiento celestial) y un subconsciente de dos capas: una superior dominada por el miedo y otra inferior llena de capacidad de obrar milagros. Los impulsos de los niveles no conscientes intentan fluir hacia la mente consciente, pero a menudo los bloquea el «censor» o los distorsiona el inconsciente superior lleno de miedo. Aun así, algunos impulsos logran entrar, y la mente consciente tiene que elegir entre ellos.
Los milagros proceden del nivel subconsciente (por debajo de la consciencia). Las revelaciones proceden del nivel por encima de la consciencia. El nivel consciente está en medio y reacciona a los impulsos subconscientes o supraconscientes en proporciones variables.
Si la regla es quitar el material tan personal que no puede beneficiar a otros, gran parte del material psicológico probablemente debería haberse quedado. Es cierto que una explicación larga (sobre la patología en torno a la posesión de personas, de cosas y de conocimiento) se calificaba expresamente de «menos constructiva para la mayoría de la gente» y constructiva sobre todo para los psicólogos. Pero gran parte del material psicológico parece útil para los estudiantes en general. Mi experiencia, por ejemplo, es que a los estudiantes el material sobre los niveles de la mente les resulta absolutamente cautivador. De hecho, parte de ese material sigue en el Curso, solo que sin las palabras «supraconsciente» y «subconsciente». Entonces, ¿por qué no incluir más?
Cuestiones de la vida
Bajo «cuestiones de la vida» incluyo el material sobre el sexo, la homosexualidad, la elección de pareja, el papel del maestro y la crianza de los hijos (uno de los principios de los milagros originales empezaba diciendo: «Los milagros son una bendición de los padres a los hijos»). Una parte de este material hablaba de situaciones personales, pero buena parte trataba estas cuestiones en abstracto. Entonces, ¿por qué se quitó?
La más notable de estas cuestiones es el sexo, del que se habla repetidamente. Pero, para cuando se llegó a la HLC, todas esas explicaciones se habían quitado o se habían reformulado para que no mencionaran el sexo. Y, sin embargo, no es material personal; es enseñanza abstracta. De hecho, Jesús dice que este material es crucial para todos los obradores de milagros: «Quiero terminar las instrucciones sobre el sexo, porque esta es un área que el obrador de milagros debe entender».
¿Qué dice Jesús sobre el sexo? En esencia, dice que el impulso sexual mismo tiene que acabar desarraigándose, porque nuestra atracción por los cuerpos convierte esencialmente a las personas en objetos. En ese estado (que considero muy avanzado), vemos que el único propósito del sexo es traer hijos al mundo para que tengan oportunidades de aprender. Esto podría parecer que dice: «Controla tu conducta para tener relaciones sexuales solo para procrear». Pero Jesús dice que la respuesta no consiste simplemente en controlarse. En cambio, «hay que desarraigar el mecanismo subyacente». Tenemos que llegar a un punto en que sencillamente ya no encontremos atractivos los cuerpos. Personalmente, lo veo coherente con el Curso posterior, que habla de «cuando el cuerpo deje de atraerte» (T-15.IX.7:1).14 ¿Qué le ocurre al sexo cuando el cuerpo de alguien no te atrae en absoluto?
Material religioso y teológico
Se ha quitado material que habla de los ángeles, los ángeles caídos, Lucifer, la reencarnación, el karma, la posesión por espíritus, el hablar en lenguas, la brujería, las auras y la Ciencia Cristiana. También se han suprimido varias afirmaciones teológicas claras, entre ellas dos menciones de las tres funciones del alma (conocer, amar y crear) y afirmaciones teológicas sobre el Padre y el Hijo (por ejemplo: «En la psique Divina, el Padre y el Espíritu Santo no están en absoluto incompletos. La Filiación tiene la facultad única de creer en el error, o en la incompletud»). Se han quitado todas las referencias a la meditación y la mayoría de las referencias a la oración. Se han quitado también varias páginas de comentarios sobre las enseñanzas de Edgar Cayce, que surgieron porque Bill y Helen estaban leyendo entonces el material de Cayce.
Detalles concretos varios
Hay muchísimas otras cosas que se han suprimido y que agruparé bajo «detalles concretos varios». Entre ellas hay referencias intelectuales y literarias, incluidas algunas breves explicaciones de matemáticas y una audaz interpretación del verdadero significado del Quijote. Hay muchas referencias a expresiones corrientes, como «piensa en grande» o «vive y deja vivir». Hay referencias a varias personas; ya he mencionado a la mayoría, pero podemos añadir a la lista a Descartes y a Jean Dixon (la astróloga). Y, por último, está la siguiente lista de detalles concretos varios: el Holocausto, el horario de verano, la CIA, los delitos sexuales, la cleptomanía, la bancarrota, el juego, el alcoholismo, los problemas de vista, la alquimia, la criogenia, las guerras, el voto, los exámenes académicos, la percepción extrasensorial y el significado psicológico de los nombres.
Como ves, se quitó mucho más que material personal. El verdadero blanco eran los detalles concretos. Prácticamente todo lo que era específico, concreto o práctico se quitó.
La reordenación del material
Como dije, más de 6000 palabras del Curso publicado se han sacado de su lugar original. Eso se debe en gran parte a que los principios de los milagros llegaron originalmente intercalados con muchísima explicación, relacionada o no con ellos, y todo ese material intercalado se ha suprimido o se ha trasladado a otro lugar, con lo que la sección de los principios de los milagros ha pasado de 15.000 palabras a 1400. Parte de esta reordenación es sin duda necesaria, simplemente porque el dictado inicial saltaba mucho de un tema a otro. Pero cuestiono la cantidad. ¿Hacía falta trasladar tanto material?
La edición línea por línea
Como dije, hay una edición línea por línea abundantísima. Su volumen sorprende, acostumbrados como estamos a pensar que las palabras del Curso vienen directamente de Jesús. El ejemplo siguiente te dará una idea de cómo es esa edición. Te sugiero que lo leas de dos maneras: primero, cada columna de arriba abajo; luego, de izquierda a derecha, leyendo cómo evoluciona cada línea a través de las distintas versiones.
| Urtext | Hugh Lynn Cayce | Curso publicado |
|---|---|---|
|
Ahora compartes mi incapacidad para tolerar la falta de amor en ti mismo y en todos los demás, y debes unirte a la Gran Cruzada para corregirla. El lema de esta Cruzada es «Escucha, Aprende y Actúa». Esto significa: Escucha Mi Voz, Aprende a deshacer el error, y haz algo para corregirlo. Los dos primeros no bastan. Los verdaderos miembros de mi partido son trabajadores activos. |
Puesto que compartes mi incapacidad para tolerar la falta de amor en ti mismo y en los demás, debes unirte a la Gran Cruzada para corregirla. El lema de la Cruzada es «Escucha, aprende y Actúa»: Escucha mi voz, aprende a deshacer el error, y haz algo para corregirlo. |
Puesto que compartes mi falta de disposición a aceptar el error en ti mismo y en los demás, debes unirte a la gran cruzada para corregirlo; escucha mi voz, aprende a deshacer el error y actúa para corregirlo. |
Este breve ejemplo contiene casi todos los rasgos importantes de la edición línea por línea:
Mucha edición. El volumen de cambios es llamativo. De 68 palabras, se han cambiado 44 (quitadas, sustituidas, añadidas o sin cursiva).
Fiel. Es evidente que los editores se esforzaron mucho por ser fieles al significado del original. Es difícil detectar un cambio de significado importante.
Ligeras alteraciones del significado. Aunque no hay cambios importantes de significado en nuestro pasaje, sí hay algunas ligeras alteraciones. En la versión publicada, te unes a la gran cruzada porque has dejado de estar dispuesto a aceptar el error (o la falta de amor). En la versión original, en cambio, tanto tu unión a la Gran Cruzada como tu falta de disposición a aceptar la falta de amor proceden de que has sido «restituido a tu estado original» (de la línea que precede a nuestro pasaje). Es una alteración muy pequeña. Algo más importante es que se resta peso a la conducta en las últimas líneas. Es una pauta constante de la edición, de la que hablaré más abajo.
Menos vivo, más domesticado. Después de la edición, el material es en general menos vivo y menos enérgico. En el original te vuelves incapaz de tolerar la falta de amor. En la versión publicada, en cambio, simplemente dejas de estar dispuesto a aceptar el error. Hay en el original una nota insistente y enfática que la edición suaviza sistemáticamente. Eso hace que el Curso suene más distante, más domesticado. Junto al original, parece desinfectado.
Menos específico. La supresión de detalles concretos se produce línea por línea. Aquí puedes verlo. La Cruzada ya no tiene «lema», y ya no hay un «partido» con «trabajadores». Se ha quitado la imagen cultural familiar de un partido político en plena cruzada, con trabajadores atareados coreando su lema.
Más vago. Aunque no se ha cambiado el significado de nuestro pasaje, es algo menos evidente. Por ejemplo, ahora podemos preguntarnos qué significa «actúa para corregir» el error. ¿Se refiere a una acción física? El original, en cambio, no deja lugar a dudas: «haz algo para corregirlo... Los verdaderos miembros de mi partido son trabajadores activos». Sí, está hablando de acción física. Otra razón de la pérdida de claridad es la supresión de las cursivas. A medida que nuestro pasaje evoluciona, las palabras en cursiva pasan de cuatro a ninguna. Aunque reducir las cursivas (una tendencia de toda la edición) elimina la impresión de que Jesús está gritando, las cursivas aumentan claramente la claridad. He encontrado muchos pasajes en los que saber que una palabra concreta estaba originalmente en cursiva abre el significado de todo el pasaje.
Comprimido. La edición deja cada vez menos palabras. Pasamos de 68 palabras (Urtext) a 47 (HLC) y a 34 (Curso publicado). Las mismas ideas se comprimen en un espacio cada vez menor. Una consecuencia desafortunada es que, muy a menudo, ideas que en el original tenías tiempo de digerir llegan ahora demasiado rápido para asimilarlas bien.
Más formal, menos conversacional y llano. En conjunto, la edición parece pensada para que los primeros capítulos del Curso suenen menos informales y conversacionales. Si lees la primera y la última versión de nuestro pasaje, notarás la diferencia. Otro ejemplo: una línea que originalmente decía «Tú y Bill han estado temerosos de Dios, de Mí, de ustedes mismos y, en uno u otro momento, de prácticamente todos aquellos a quienes conocen» se convierte simplemente en «Has tenido miedo de todos y de todo».15 Los primeros capítulos se leen ahora menos como alguien que habla y más, de hecho, con la elevación del Curso posterior. La pregunta es: ¿qué es mejor? A veces prefiero los pasajes editados, pero la mayoría de las veces prefiero el original llano. Me gusta que me hablen de forma clara y práctica en los primeros capítulos, antes de que el Curso despegue hacia el tono estratosférico del material posterior.
Innecesario en su mayor parte. Si quieres, vuelve atrás y lee la primera versión de nuestro pasaje. Luego pregúntate: ¿qué tiene de malo? ¿Cuánta edición necesita realmente? ¿Necesita alguna? Personalmente, no creo que necesite mucha, si es que necesita alguna. De hecho, la prefiero a cualquiera de las versiones editadas. No ocurre lo mismo con todos los pasajes del Urtext; muchos son muy toscos y necesitan claramente una limpieza. Pero mi opinión es que la mayor parte de la edición línea por línea era innecesaria. Piensa en las instrucciones de Jesús. Dijo que se quitara el material personal y se corrigieran los errores de escriba. ¿Encaja la edición de nuestro pasaje con alguna de esas dos reglas?
Editar para que el contenido concuerde con el Curso
Hay otros tres aspectos de la edición línea por línea de los que hablaré. El primero es la edición para armonizar el significado de los pasajes con el Curso posterior, parte del proceso de corregir los errores de escriba. Los ejemplos principales son estos:
- Se han quitado todas las referencias (seis) a la aceleración celestial.
- Se han quitado todas las referencias (siete) al Registro, que parece algo semejante a los registros akásicos.
- Como dije antes, se ha restado peso sistemáticamente a la conducta. En los cinco primeros capítulos, las referencias a «conducta» y «comportarse» bajan de 68 en el Urtext a 20 en el Curso publicado. Se han quitado todas las referencias (cinco) al «hacedor». En el capítulo 9 se ha quitado la línea «Este curso es una guía para la conducta». Supongo que todo esto se hizo para que encajara con el énfasis del Curso en el pensamiento más que en la conducta. Pero creo que estos cambios son inadecuados, porque la conducta sigue siendo importante a lo largo de todo el Curso, aunque la palabra apenas se use.
- Algunas de las primerísimas referencias al Espíritu Santo hablan de Él como un «ello» que es simplemente «tu propio sano juicio», en lugar de un «Él» que «mora en [...] tu mente» (C-5.4:1).16 Esas referencias se han cambiado para que se lean como en el Curso posterior.
- En los comienzos del Urtext, el mundo se presenta como algo que lo Divino hizo en respuesta a la separación, como un recurso de enseñanza para sacarnos de la separación. En el Curso posterior, el mundo es la manifestación directa de la separación, aunque el Espíritu Santo lo use como recurso de enseñanza. Por esta discrepancia, cuatro de esas primeras referencias se han suavizado. Por ejemplo:
| Urtext | Curso publicado |
|---|---|
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Dios creó el tiempo para que el hombre pudiera usarlo creativamente... El tiempo es un recurso de enseñanza y un medio para un fin. |
El propósito del tiempo es permitirte aprender a usar el tiempo constructivamente. Es, por lo tanto, un recurso de enseñanza y un medio para un fin. |
La terminología
Ha habido varios cambios en la terminología de los comienzos. Las referencias al «alma» se han cambiado por «espíritu» o «mente». Las palabras «crear», «voluntad» y «conocer» se han cambiado en atención a su significado posterior, más técnico (aunque no de manera del todo coherente). «El ojo espiritual» se ha cambiado por «la visión espiritual» (el Urtext define el ojo espiritual como «la verdadera visión»). Pero en cinco lugares el ojo espiritual se ha cambiado por «el Espíritu Santo» (véanse, por ejemplo, los principios de los milagros 38 y 39 de la edición de la Fundación para la Paz Interior); esos cambios son incorrectos. Al principio, a veces se hablaba del ego como «él»; esos casos se han cambiado por el habitual «ello». La «proyección» era originalmente un término general que abarcaba la proyección falsa y la «proyección verdadera»; las referencias a esta última se han cambiado por «extensión». Todas las apariciones de foolish journey («viaje insensato») se han sustituido por useless journey («viaje inútil»).17 Se ha quitado la palabra «humano», muy frecuente en los primeros capítulos. Se han quitado la mayoría de las referencias al «yo» (con minúscula). «El hombre» se ha sustituido casi siempre por «tú».
Errores de edición
Sería difícil hacer tanta edición línea por línea sin equivocarse alguna vez. De hecho, se han colado en el material varios errores inequívocos, cambios en el significado del original (cuento 27 en los dos primeros capítulos). He aquí algunos ejemplos:
| Urtext | Curso publicado | Naturaleza del error |
|---|---|---|
| «No nos dejes caer en la tentación» significa «guíanos fuera de nuestros propios errores»... «Toma tu cruz y sígueme» debe interpretarse como «Reconoce tus errores y elige abandonarlos siguiendo Mi guía». | «No nos dejes caer en la tentación» significa «Reconoce tus errores y elige abandonarlos siguiendo mi guía». (FIP T-1.III.4:7) | A «No nos dejes caer en la tentación» se le ha asignado la interpretación que originalmente se daba a «Toma tu cruz y sígueme». |
| La negación del error da lugar a la proyección. La corrección del error trae la liberación. [«El error» es el error responsable del placer sexual]. | La negación del Ser da lugar a ilusiones, mientras que la corrección del error trae la liberación de él. (FIP T-1.VII.1:6) | En el original, te niegas a afrontar dentro de ti el error que hay detrás del placer sexual, y por eso proyectas ese error hacia fuera. En la versión editada, en cambio, te niegas a reconocer tu verdadero Ser y por eso caes en ilusiones. |
| Todos los medios materiales que el hombre acepta como remedios para las enfermedades corporales no son sino nuevas formulaciones de principios mágicos. Fue el primer nivel del error creer que el cuerpo creaba su propia enfermedad. Después de eso, es un segundo paso en falso intentar sanarlo mediante agentes no creativos. | Todos los medios materiales que aceptas como remedios para las enfermedades corporales son nuevas formulaciones de principios mágicos. Este es el primer paso para creer que el cuerpo fabrica su propia enfermedad. Es un segundo paso en falso intentar sanarlo mediante agentes no creativos. (FIP T-2.IV.4:1-3) | En el original hay dos pasos en falso. Primero, crees que el cuerpo creó su propia enfermedad. Segundo, intentas sanarlo mediante agentes no creativos. En la versión editada, en cambio, los dos pasos son ahora el mismo. Primer paso: intentar remediar las enfermedades corporales con «medios materiales». Segundo paso: intentar sanar el cuerpo mediante «agentes no creativos». |
Evaluación
Ahora que hemos visto la edición, ¿qué pensar de ella? ¿Fue un trabajo de edición ideal? ¿O ha alterado quizá el mensaje del Curso? Esas preguntas parecen fuera de lugar si crees que Jesús guio expresamente toda la edición. Pero los editores nunca afirmaron eso realmente. Ken Wapnick, por ejemplo, no dijo que él y Helen preguntaran por cada decisión concreta de edición (y podía haber cientos por página). Dijo simplemente: «Ambos sentíamos su presencia guiándonos en este trabajo».18
La regla que guio la edición
Vimos antes que las instrucciones que Jesús dio para la edición eran estas:
- Si lo que escribes es tan personal que no puede beneficiar a otros, quítalo.
- Si anotas errores de escriba, corrígelos.
El problema no es que los editores no cumplieran estas instrucciones; creo que sí las cumplieron. El problema es que fueron mucho más allá de ellas. Jesús dijo que las enseñanzas sobre el sexo eran algo que «el obrador de milagros debe entender», y se quitaron. Había una oración que él llamó «la puerta que conduce a abandonar el desierto para siempre», de la que dijo expresamente que «puede serle útil a otros obradores de milagros además de ti»,19 y no se incluyó. Un examen atento de los distintos tipos de cambios revela que detrás de la edición había una sola regla:
Hacer que los primeros capítulos del Curso se lean lo más posible como el Curso posterior.
El Curso posterior es notoriamente abstracto, así que, con esta regla, se quitó casi todo lo específico y concreto de los primeros capítulos. El lenguaje del Curso posterior es más formal y elevado, así que, con esta regla, se eliminó el tono informal y práctico de los comienzos.
Ahora bien, esta regla no tiene nada de siniestro. Cuando repaso los cambios que hicieron los editores, me queda la impresión de que la edición fue un esfuerzo muy sincero. Se emprendió con una verdadera dedicación a hacerlo bien y con un verdadero respeto por el material en sus propios términos. No ha cambiado el mensaje del Curso.
El problema de esta regla es que no es la instrucción que Jesús les dio. Y llevó a mucha más edición de la que habrían producido sus instrucciones por sí solas. En los primeros capítulos del Curso hay sencillamente demasiada edición. ¿De verdad hacía falta quitar el equivalente a los cinco primeros capítulos?
¿Qué diferencia supone?, puedes preguntar. Sinceramente, no tanta. El mensaje del Curso, como dije, se ha mantenido intacto. Pero esta es la diferencia que sí supone: cuando te encuentras con un material muy abstracto, enseguida dices: «¿Puedes darme un ejemplo? ¿Puedes ser más concreto?». Pues bien, el dictado inicial está lleno de ejemplos concretos. Cuando te encuentras con ideas desconocidas, quieres que alguien las relacione con lo que sí conoces. El dictado inicial relaciona el Curso con las ideas de otros pensadores y con cuestiones corrientes de la vida. Cuando te encuentras con el estilo tan particular de Un Curso de Milagros, dices: «¿Puedes decírmelo en lenguaje llano?». El lenguaje del dictado inicial es mucho más llano.
Este material inicial contiene, pues, un excelente puente hacia el mundo extraño y desconocido del Curso. Y con razón, porque eso es exactamente lo que debía ser para Helen y Bill. Necesitaban que los elevados principios del Curso bajaran a tierra y se relacionaran con su vida, con lo que sabían y con su mundo. Necesitaban un puente. De hecho, vimos antes a Ken Wapnick decir que el material psicológico era precisamente ese «puente» para ellos.
Si Helen y Bill necesitaban un puente, seguramente los demás también. Pero, para los lectores del Curso publicado, ese puente se ha quemado. Los primeros capítulos del Curso han pasado de ser muy concretos y llanos a ser el material críptico que encontramos hoy. Y son esos primeros capítulos crípticos los que encuentran los estudiantes cuando empiezan el Curso. El puente que podrían haber cruzado a pie se ha convertido en un río que tienen que cruzar a nado. Y he hablado con muchísimos que nunca llegaron a la otra orilla.
¿Cómo se produjo el exceso de edición?
Muchos han acusado a Ken Wapnick del exceso de edición de los primeros capítulos del Curso. Pero todas las pruebas que veo apuntan a otra persona como principal responsable: Helen Schucman. No pretendo en absoluto difamar a Helen; nos ha hecho a todos un regalo incalculable. Solo intento resolver un enigma histórico.
El exceso de edición estuvo presente de principio a fin: en las decisiones sobre qué no mecanografiar en el Urtext a partir de los cuadernos de taquigrafía (Helen), en la edición de la HLC (Helen y Bill) y en la edición del Curso publicado (Helen y Ken). Y Helen fue la única que participó en los tres procesos. De hecho, Ken Wapnick sostiene que ella estaba al frente de la edición que hizo con él: «Helen protegía muchísimo Un Curso de Milagros, y no habría permitido que se hiciera nada con el material sin su aprobación».20
«Helen era una editora compulsiva», dice Ken.21 Respecto a la edición del Curso, ella misma dijo: «Yo quería cambiar prácticamente todo». Esa edición compulsiva empeoraba en ciertas condiciones. Ken cuenta que, al narrar su historia con el Curso en su autobiografía, «su incomodidad la conducía directamente a un casi feroz exceso de edición».22 Dice que por eso el intento que hicieron de corregir su autobiografía, aunque mejoraba algunas partes, «en muchas otras probaba ser peor que el original».
Ken Wapnick dice que Helen estaba «muy avergonzada» de los primeros capítulos del Curso y que prefería inmensamente los capítulos posteriores:
A medida que avanza el texto, la escritura se vuelve cada vez más hermosa, y la última mitad del texto está llena de un pasaje tras otro en un maravilloso verso blanco. No es así en los cuatro primeros capítulos, sin embargo. Y Helen siempre estuvo muy avergonzada de ellos. De hecho, cuando alguien en los primeros tiempos quería ver el Curso —y ella se lo enseñaba a muy, muy, muy poca gente (y no les enseñaba el Curso entero)—, solo les enseñaba los pasajes realmente hermosos, rapsódicos, extáticos. Y siempre estuvo bastante avergonzada de esta primera parte.23
Parte de lo que a Helen no le gustaba del material inicial era probablemente lo concreto que era. Dos veces en el Urtext Jesús le dice a Helen que su «pensamiento es demasiado abstracto».
Si la edición compulsiva de Helen podía convertirse en un «casi feroz exceso de edición» cuando se sentía incómoda, ¿cómo esperaríamos que respondiera a su incomodidad extrema con los primeros capítulos? ¿Cómo podría resistir del todo la tentación de hacer que se leyeran como los capítulos posteriores, que prefería tantísimo? ¿Y no es curioso que precisamente lo que esperaríamos de ella —el intento de que los primeros capítulos se leyeran como los posteriores— sea la regla que se observa en toda la edición? Ken Wapnick dice que era sorprendente «que ella pudiese resistir la gran tentación, sin mencionar su necesidad compulsiva, de editar el Curso»,24 pero, por lo que muestran las pruebas, no creo que pudiera resistirla del todo.
¿Y ahora qué?
¿Existe una versión ideal de Un Curso de Milagros? Creo que la respuesta sencilla es sí: cualquier versión que uses de verdad. Al fin y al cabo, lo importante es hacer el Curso, no discutir sobre su edición. Por ahora, yo seguiré enseñando con el Curso publicado, aunque complementado con material del Urtext.
Lo ideal, sin embargo, creo que sería una nueva edición del Curso, una que no se exceda en las instrucciones de edición de Jesús, una con una edición más ligera. Así, los estudiantes podrían entrar en el mundo desconocido del Curso cruzando una versión más pulida del mismo puente que cruzaron Helen y Bill. Mis razones para pensar que hace falta una nueva edición ya deberían estar claras, pero hay una razón importante que no he mencionado.
Parte de la necesidad de la segunda edición, como vimos, era que con las reescrituras a máquina del Texto se había producido una especie de «teléfono descompuesto». Hubo cuatro reescrituras, dos de las cuales no se corrigieron y dos que no se corrigieron adecuadamente. Eso hizo que los errores (erratas y omisiones involuntarias de material), en lugar de corregirse, simplemente se acumularan con cada nueva reescritura. Por eso, para la segunda edición, los correctores volvieron al principio para encontrar todos los errores: «Se cotejaron los tres libros de la primera edición de Un Curso de Milagros con el urtext que Bill había mecanografiado en su día a partir de las notas de Helen».
Lo que no he mencionado aún es que con la edición del Curso se produjo un teléfono descompuesto parecido. Una comparación atenta de las distintas versiones revela que cada versión se editó consultando solo la versión inmediatamente anterior. Dicho de otro modo, la HLC se editó consultando solo el Urtext, no los cuadernos de taquigrafía. El Curso publicado se editó consultando solo la HLC, no el Urtext ni los cuadernos. Puedes verlo en el pasaje de la «Gran Cruzada». Fíjate en que, una vez que un material se cae, ya no vuelve; no se repone. Fíjate en que, una vez hechos incluso los cambios más pequeños, no se deshacen: o se mantienen o se cambian aún más. Y lo que ves en este pasaje ocurre de principio a fin.
Así que hubo una especie de teléfono descompuesto, lo que en este caso significa que las decisiones de edición imperfectas, en lugar de corregirse, simplemente se fueron sumando a medida que la cadena crecía. Por tanto, igual que alguien volvió al principio para encontrar todas las erratas de la segunda edición, alguien tiene que volver al principio (en este caso, a los cuadernos de taquigrafía) y reexaminar todas las decisiones de edición. Esta nueva edición debería recibir el cuidado que merece la condición de escritura sagrada que el Curso ha adquirido para tantos miles de buscadores, el tipo de cuidado que asociarías a una nueva traducción de la Biblia.25
Como mínimo, debería haber una versión autorizada de los cuadernos de taquigrafía, del Urtext y de la HLC. Eso garantizaría que tuviéramos versiones completas y exactas del Urtext y de la HLC, y además pondría los cuadernos de taquigrafía a disposición del público.
Dado que las versiones anteriores siguen sujetas a derechos de autor (aunque la situación de los derechos de la HLC es incierta), me cuesta imaginar que se publiquen o que se emprenda una nueva edición. ¿Dónde nos deja eso? Aquí, como en tantos otros lugares, podemos recurrir a las palabras del propio Jesús. Una vez, cuando Helen temía estar oyéndolo mal, él le dijo:
Las contradicciones en Mis palabras significan falta de entendimiento, o fallas en la escritura, las cuales me esfuerzo mucho en corregir. Pero aún son no cruciales. La Biblia tiene el mismo problema, te aseguro, y aún la están corrigiendo. Considera el poder de Mi Palabra, en que esta ha aguantado todos los ataques del error, y es la Fuente de la Verdad.26
Corregir los errores del Curso es importante, pero «no crucial». Por el poder de su Palabra, la verdad llegará de todos modos. Al fin y al cabo, su Palabra en la Biblia sigue siendo «la Fuente de la Verdad», a pesar de sus errores de escriba, que todavía se están corrigiendo.
Jesús habló también de la edición de las lecturas de Edgar Cayce. Dijo que «Cayce era un oyente algo irregular» y que, por tanto, sus lecturas necesitaban editarse y «purgarse de sus errores esenciales». Jesús concluyó: «Cuando llegue el momento en que esto pueda corregirse hasta un punto de verdadera seguridad, te aseguro que se hará», aunque para entonces Cayce llevaba veinte años muerto. Más tarde, Jesús comparó la edición de las lecturas de Cayce con la edición del Curso:
Te dije que yo editaría las notas contigo cuando fuese útil hacerlo. [...] Te he dicho ya en relación con [Edgar] Casey [sic] que por respeto hacia sus grandes esfuerzos a favor de Mi yo no permitiría que la obra de su vida condujese a otra cosa que no fuese la verdad al final. [...] Estas notas son parte de la obra de tu vida, y yo las trataré con igual respeto.27
Así pues, Jesús comparó la edición de dos conjuntos de enseñanzas —la Biblia y las lecturas de Cayce— con la edición de Un Curso de Milagros. Y de ambas habló como de algo que se editaría mucho después de que sus autores se hubieran ido. Está claro que tiene una perspectiva de muy largo plazo sobre estas cuestiones. Si pasan unas décadas, o incluso unos siglos, antes de que pueda hacerse una edición ideal, que así sea. Por ahora, pues, las imperfecciones de la edición del Curso no son cruciales, pero en algún momento Jesús se asegurará de que el Curso tenga su forma ideal. Porque tenemos su promesa de que no permitiría que la obra de la vida de Helen condujese «a otra cosa que no fuese la verdad al final».
Robert Perry, «The Earlier Versions and the Editing of A Course in Miracles», Circle of Atonement. Traducción del Círculo Reparador. Perry citaba el Curso por la edición de la Fundación para la Paz Interior; damos la numeración de la Edición Completa y Anotada cuando hay equivalente. Las citas de Ausencia de felicidad son de la edición española (El Grano de Mostaza, 2006), y las páginas, las de esa edición; el resto de las citas son traducción nuestra.
Del prefacio de la edición de la Fundación para la Paz Interior, «Cómo surgió». Traducción nuestra.↩
Kenneth Wapnick, «The Urtext and the Early Chapters of the Text of A Course in Miracles». Traducción nuestra.↩
Ausencia de felicidad, p. 240.↩
Ausencia de felicidad, p. 243.↩
N. del T.: Las tablas comparan la redacción inglesa de cada versión; la traducción intenta reflejar cada diferencia del original, aunque algunos matices (cursivas, mayúsculas, número de palabras) solo se aprecian del todo en inglés. Las citas del Urtext, de la versión Hugh Lynn Cayce y del texto de la Fundación para la Paz Interior que aparecen en este artículo son traducción nuestra, y las referencias marcadas «FIP» son de esa edición.↩
N. del T.: En 2026, Robert y Emily Perry revisaron esta idea a la luz de los testimonios y de los propios manuscritos, y concluyeron que no fue Bill sino Helen quien llevó la edición de la HLC; lo cuentan en «¿Editó Bill Thetford Un Curso de Milagros?». Como verás más abajo, ya en este artículo Perry atribuye a Helen el exceso de edición.↩
Ausencia de felicidad, pp. 383-384.↩
N. del T.: El fenómeno se ve en inglés, donde you sirve para el singular y para el plural; en español la diferencia entre «tú» y «ustedes» ya es visible, así que las traducciones de la primera columna hacen explícito el plural que Perry echa de menos. Los dos pasajes corresponden en la Edición Completa y Anotada a T-19.III.13:5 y T-19.IV.D.8:7, que conservan el plural.↩
Ausencia de felicidad, p. 251.↩
Ausencia de felicidad, pp. 264-265.↩
Ausencia de felicidad, pp. 245 y 249. La «nueva corrección» que sigue no figura en la edición española y es traducción nuestra.↩
Véase Ausencia de felicidad, p. 314.↩
N. del T.: Perry la cita por la edición de la Fundación para la Paz Interior (T-4.I, «Right Teaching and Right Learning»); en la Edición Completa y Anotada es T-4.II, «El profesor devoto».↩
N. del T.: Damos la referencia de la Edición Completa y Anotada (Perry citaba la FIP, T-15.IX.7:1, que aquí coincide). La traducción del pasaje es nuestra, porque aún no hemos llegado a esa parte del Curso.↩
N. del T.: El original de esta línea está citado en Ausencia de felicidad, p. 276, de donde tomamos la redacción española.↩
N. del T.: En la edición de la Fundación para la Paz Interior es C-6.4:1. La traducción del pasaje es nuestra, porque aún no hemos llegado a la Clarificación de términos.↩
N. del T.: En nuestra traducción de la Edición Completa y Anotada, que recupera la expresión original, es «el último viaje insensato» (T-4.I).↩
Ausencia de felicidad, p. 386.↩
Ausencia de felicidad, pp. 264-265.↩
Kenneth Wapnick, «The Early Manuscript of “A Course in Miracles” Given to Hugh Lynn Cayce». Traducción nuestra.↩
Ausencia de felicidad, p. 384, en el capítulo sobre la edición del Curso.↩
Ausencia de felicidad, p. 1.↩
Kenneth Wapnick, «The Urtext and the Early Chapters of the Text of A Course in Miracles». Traducción nuestra.↩
Ausencia de felicidad, p. 384.↩
N. del T.: Perry escribió esto antes de que existiera esa edición. Después, el Circle of Atonement emprendió exactamente esa tarea: la Edición Completa y Anotada, editada a partir de los cuadernos de taquigrafía de Helen y siguiendo las instrucciones de edición que dio el autor, que es la que estamos traduciendo en el Círculo Reparador.↩
Ausencia de felicidad, p. 252.↩
Ausencia de felicidad, p. 316.↩